El Barro
“Y modeló Dios al hombre de la arcilla y el agua. Y sopló en sus narices el aliento de vida, y el hombre vino a ser un alma viviente”. Génesis: Cap. 2, versículo 7. El hombre como todos los seres animados, es hijo de la tierra, de ella está formado nuestro cuerpo y a ella tenemos que reintegrarnos. Los alimentos que comemos son tierra que las plantas han transformado, vitalizado e incorporado a nuestro organismo. Las plantas se nutren de la tierra y nosotros de las plantas. En el barro tenemos unidos dos agentes generadores de la vida orgánica: tierra y agua. La unión de estos dos agentes hace prosperar todo lo que posea germen de vida, destruye y descompone la materia muerta para transformarla en elementos nuevos de vida. La tierra como buena madre, nos ofrece también propiedades salutíferas de gran importancia, usada tanto al interior como al exterior. ...